MI PUERTA VIOLETA

Hace mucho tiempo quise morir, desaparecer, desvanecer.
Nunca hablé en público de ello y durante años tampoco tuve el valor de contarlo a mi familia o amigos, aunque era un secreto a voces…

Hay miradas que piden auxilio con más fuerza que un grito, y la mía suplicaba huir pero el pánico no me dejaba articular palabra.

Siempre tenía yo la culpa porque mi forma de ser le enfurecía, no sabía hacer nada, no era limpia, ni guapa, no podía hacerme fotos, cantaba mal y caminaba demasiado despacio con lo cuál quedarme en casa era mi mejor opción siempre.¿Celos? De sus celos prefiero no hablar.

No os voy a contar mi historia porque no es más que otra de tantas pero con otro nombre y reconozco que me costó salir de aquel infierno por el que en más de una ocasión la única escapada viable era morirme.

Por suerte me agarré fuerte a más de una mano a las que les debo mi vida, levanté la mirada golpeada y escribí en mi destino “Nunca más”.

 Han pasado muchisimos años ya  y ahora soy feliz junto a mi hija y los seres queridos, soy mi dueña, canto y bailo cuando me da la gana, mi sonrisa decora siempre mi cara y aquellos que me quieren hacen más grandes mis alas.

  1. No es fácil para mí contar esto, desde hace cinco años llevando mi blog y realizando entrevistas, documentales e incluso siendo portada de revista jamás me he atrevido a ello. Quizás porque aún guardaba una pizca de miedo.
    Hoy es un día para abrir aquel cajón que cerré con algún resto dentro para limpiar del miedo que quedó en las esquinas y ayudar con mi testimonio a todas aquellas mujeres que en estos momentos están pasando por ello.
    Hace muchos años yo también dibujé aquella puerta violeta… Y ahora soy feliz.
Coge aire y nada hasta la superficie, no permitas nunca que te ahogen

Fotografías de Raúl de @fotografia_de_vidas y @elmundodalí Gracias por tu gran sensibilidad detrás del objetivo. Vestido de Olé Modas. Localización Cantera de Alcántara

6 thoughts on “MI PUERTA VIOLETA

  1. Eres cómo una luz que siempre está en la sombra. No está reconocido el bien que haces al mundo.
    Te mereces todo el amor y el cariño del mundo y que te traten como lo que eres, un tesoro.

  2. Qué valiente eres Nuria, sé lo que has pasado y aplaudo tus ovarios para contarlo. Das ejemplo a muchas mujeres que sienten vergüenza y se ven solas. Tú testimonio da fuerza para que se atrevan a salir porque no están solas.

  3. Me saltan las lágrimas al leerte, pero sobre todo al verte tan feliz. Te conocí en aquella época y me alegra ver que conseguiste salir, al igual que yo que por fin soy libre. Me ayudaste mucho y en muchas ocasiones fuiste mi ángel y nunca tendré vida para agradecerle todo. Eres más que una mujer. Te admiro.

  4. ¡Me siento identificada contigo! Muchas gracias por compartir tu experiencia y ser la voz valiente siempre de las mujeres más débiles. Eres un ejemplo.

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