MALA REPUTACIÓN

Yo soy mi dueña, mi única dueña…

Yo decido a quién nuestro mi cuerpo y a quién no…

Yo decido si me tocas, si me penetras, si te alejas o te acercas…

Me muestro como me da la gana y eso no te da derecho a tenerme utilizando tus malas artes o tu violencia.

¿Que yo te provocó? Puede ser… A mí también me provocan y me excitan pero no violo hombres, no chantajeo con humillarlos, no los juzgo por mostrar su cuerpo…

Soy mi dueña y yo decido lo que muestro y a quién…
¿Mi reputación? Mi reputación no depende de mentes degeneradas sino libres y respetuosas.
Hago con mi cuerpo lo que quiero, sin dañar a nadie, sin utilizar el tuyo para herirte. Estoy muy orgullosa de mi reputación.

 

Siempre he hecho todo aquello que he querido realizar, sin miedo a las críticas, a los comentarios o a los murmullos.

A veces reconozco que enfurezco al ver  la desigualdad cuando se trata de un hombre, más aún   cuando somos las  propias mujeres las que atacamos en vez de apoyarnos.

Hoy mi entrada va dedicada a Verónica, una mujer que decidió quitarse la vida al no aguantar el acoso sufrido por su ex- pareja y entorno laboral al enviar contenidos sexuales sobre ella y sin su consentimiento.

Siempre reflexionamos cuando el daño está hecho, espero que sí alguna mujer se ve en la misma situación que ella tenga los apoyos necesarios para plantar cara y decir al mundo entero ¿Y qué?

Fotografía Jorge Amores

Colaboración Modesto Pulido

Asociación cultural “Tú eres arte”

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